Si se derrama algún líquido y no lo limpias en el momento, se pudre alguna pieza de comida pero no te das cuenta o tienes sin tapar alimentos con olores fuertes como cebollas o ajos, es posible que tu nevera empiece a oler mal.

Aunque creas que has tomado todas las precauciones habidas y por haber, a veces es inevitable tener un descuido. Si lo detectas a tiempo, seguramente no provocará ningún olor, pero no darte cuenta hasta que tu olfato te advierte de que hay algo en mal estado en el interior de tu frigorífico es más común de lo que parece.

En este artículo te vamos a dar varias soluciones a tu pregunta sobre cómo quitar el mal olor de la nevera. Empezaremos por unos remedios caseros y terminaremos hablándote de por qué los frigoríficos Liebherr previenen los malos olores mejor que los de otras marcas.

8 trucos para quitar el mal olor de la nevera

Lo primero que deberías hacer es limpiar el frigorífico completamente. Para ello es necesario sacar todas las cosas que tengas, dejar que se descongele y limpiarlo con agua caliente y bicarbonato. Por supuesto, es el momento ideal para tirar aquello que haya caducado.

Tanto si la nevera sigue con mal olor una vez descongelada como si crees que ya ha desaparecido, te recomendamos probar a introducir alguno de estos elementos dentro del frigorífico:

  • Un limón partido por la mitad. Puedes incluir algún clavo aromático en la pulpa.
  • Bicarbonato de sodio en un recipiente.
  • Un vaso con café molido.
  • Un tazón de granos de avena.
  • Un plato con pan duro.
  • Un trozo de carbón vegetal.
  • Un vaso con zumo de limón.
  • Una bola de miga de pan empapada en vinagre.

Cómo quitar el mal olor de la nevera

Cómo la tecnología DuoCooling de Liebherr previene los malos olores

Liebherr incluye varias tecnologías relacionadas con la gestión del frío que la convierten en la marca especialista en frío del mercado.

Una de las tecnologías más destacables es DuoCooling, que ha llegado para perfeccionar al No Frost. Gracias a este avance, se separan los circuitos de la nevera y del congelador en dos ambientes distintos.

Con esa separación, se mantiene el ambiente húmedo que necesita el frigorífico para conservar la frescura de los alimentos mientras que el congelador sigue recibiendo aire seco. Esto permite que los alimentos mantengan todas su propiedades intactas durante más días que en un frigorífico No Frost.

Además, no existe transferencia de olores entre ambos espacios y se consigue una alta eficiencia energética. Los alimentos se mantienen frescos durante más tiempo y tardan mucho más en pudrirse y producir malos olores.

Descubre los frigoríficos Liebherr y evita los malos olores en tu nevera.

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